Suicidio y depresión: algo más que un problema de estudio en la ENAH

En Boletín ENAH, Junio 2015

Controversial pintura de una mujer a punto de cometer suicidio, por Rosie Taylor

Controversial pintura de una mujer a punto de cometer suicidio, por Rosie Taylor

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Una respuesta a “Suicidio y depresión: algo más que un problema de estudio en la ENAH

  1. Muy cierto. Yo tuve una novia con una tristeza profunda porque su amiga y roomie se había suicidado poco tiempo atrás, curiosamente alumna de la ENAH. A mi chica parecía indignarle profundamente el hecho de que nadie a su alrededor tenía idea de lo que estaba pasando en su dolor; así me lo reclamó varias veces. Yo no le dije nada, porque sé que el dolor es tan enorme que ves a los demás y sabes que no lo tienen y crees que nunca lo han tenido; si lo conocieran no estarían ahí sonriéndote. No le dije nada de mi historia porque pensé que en el fondo no le serviría saber que lo comprendo. A mis 17 años mi mejor amigo se dio un disparo en la cabeza. Era un poeta muy dotado. Toda la escuela me veía pasar “imaginando” lo que yo sufría. A consecuencia no logré llorar sino estando muy sólo y bajo cicrunstancias muy excepcionales. Entré a la universidad y tuve que dejar mis estudios en primer semestre. No salí de mi recámara por más de un año y no regresé a la escuela sino tres años después para tomar una sola materia. Sólo cuatro años depués logré socializar de nuevo. Sé lo que es pensar que los demás no lo entienden. Es verdad que no lo están viviendo como uno. Pero pienso que quizá a veces perseguimos un absurdo: ya que no sabemos qué hacer con el dolor y nos pensamos solos, nos aislamos más y somos groseros con los que se acercan. Pasados 20 años veo que el deprimido tiene muy clara una versión de las cosas que no le sirve aunque pudiera ser verdadera. Imagine, señorita deprimida que quien está frente a usted le entiende y comprende perfectamente ¿en qué cambian las cosas? No es comprensión lo que usted quiere, aunque imagine que sí. De hecho hay mucha más gente ahí afuera que le comprende a cabalidad, pero usted no puede creerlo. La ilusión es creer que nos serviría la comprensión de otro. Lo que necesitamos es encarar el dolor y aprender a hacer algo con él. Dejarlo fluir. Investigar qué hacer, inventar acciones para que se transforme. No retenerlo como el bien más preciado que por un lado poseemos y por el otro nos determina y victimiza silenciosamente. A la vuelta de dos décadas puedo concluir que las acciones sobre el dolor fueron lo que efectivamente me permitieron regresar a una vida fuera de él, inventé mis propios mecanismos. Quizá tan poco atendido de manera directa tomó muchos años. Somos nosotros los que necesitamos comprendernos, no los demás. Quizá generamos una aprehensión a nuestro dolor porque ese dolor es lo que representa nuestra conexión con la persona que se ha ido. El suicida nos ha dejado mucha tarea ante nuestra capacidad de despedirnos y nuestra propia reflexión ante la muerte. Atender estas dos cosas me ayudó a quitarlas de mis temas principales. Esto es lo que quise decirle a mi entonces novia cuando me reclamaba de manera ofensiva que jamás podría comprenderla. Ofenderme era lo menos importante. Ahí están todos los cercanos al dolor recibiendo las groserías de su ser dolido. Lo que me preocupaba era el clarísimo cuadro de depresión suicida por haber sufrido la muerte de otra suicida en depresión. Yo la apoyaría en todo, excepto en una visión tan sesgada de sí misma y tan reforzada con sentimientos. Con todo el amor quisiera que todo aquél dolido escuchara esto. Sí hay quien te comprende, pero eso no te sirve de nada. Atiende tu dolor con acciones transorfmadoras, atiende tu reflexión ante tu propia muerte, atiende tu capacidad de depedirte y dejar ir lo que amas. Yo la miraba a los ojos cuando ella enojada murmuraba “¡no tienes idea!”; yo quería decirle todo esto. Ahora lo escribo. No lo dije entonces porque sé que quien cree que nadie le comprende no es capaz de comprender el reverso de su moneda por tenerla en la mano aunque nunca le dé la vuelta.

    César López
    https://rudoytecnico.wordpress.com/

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